¿Por qué no pierdo peso si como bien y hago ejercicio?

¿Por qué no pierdo peso si como bien y hago ejercicio?

“Como bastante bien y entreno, pero no consigo perder peso.”

Si te sientes identificada, lo primero que quiero decirte es que  no significa necesariamente que estés haciendo algo mal.
El peso corporal depende de muchos factores y, además, la báscula no siempre refleja los cambios que están ocurriendo en tu cuerpo.

Comer bien no siempre significa comer menos

Puedes comer alimentos muy saludables y, aun así, consumir más energía de la que necesitas para perder grasa.
Frutos secos, aceite de oliva, aguacate, queso, hummus… son alimentos perfectamente saludables, pero también son bastante densos en energía.
Esto no significa que tengas que eliminarlos. Significa que  la cantidad también importa.
Y tampoco necesitas obsesionarte con contar calorías para mejorar tu alimentación. Pero sí conviene ser consciente de cómo combinas los alimentos y que proporciones tienes en el plato.

¿Y si entreno y la báscula no baja?

Aquí entra otro factor importante.
Si estás entrenando fuerza, puedes estar perdiendo grasa mientras mantienes o incluso aumentas masa muscular.
En ese caso, el número de la báscula puede cambiar poco, aunque tu cuerpo (tu composición corporal) sí esté cambiando.

Por eso es interesante observar también:

  • Cómo te queda la ropa.
  • Tus medidas.
  • Tu fuerza.
  • Tu resistencia.
  • Cómo te ves y cómo te sientes.
  • Los ejercicios que ahora puedes hacer y antes te costaban.

Tu progreso no lo representa un número.

También importa cuánto te mueves el resto del día. Puedes entrenar 30 minutos y después pasar el resto del día sentada.
Caminar, subir escaleras, moverte por casa, ir andando al trabajo o jugar con tus hijos también forma parte de tu actividad diaria.
No necesitas convertir tu vida en un entrenamiento. Simplemente intenta moverte más durante el día.

Y después de los 40 hay más factores:

Con la edad, especialmente durante la perimenopausia y la menopausia, se producen cambios hormonales y en la composición corporal que pueden hacer que la distribución de la grasa cambie y que sea más fácil perder masa muscular.
Por eso el enfoque no debería ser simplemente “comer menos”.
Necesitas cuidar tu alimentación, entrenar fuerza, mantenerte activa y descansar.

Entonces, ¿qué hago?

En lugar de buscar la dieta perfecta o el entrenamiento milagroso, piensa en algo mucho más sencillo:

  • ¿Qué hábitos puedo mantener durante meses?
  • Una alimentación equilibrada.
  • Entrenamiento de fuerza.
  • Movimiento diario.
  • Buen descanso.

Y paciencia.
Porque perder grasa no debería ser una carrera de dos semanas.

**Los resultados que realmente merecen la pena son los que puedes mantener.**

Brazo:

En el centro del músculo biceps, es decir, a media distancia entre el codo y el hombre.