¿Cuántos días a la semana hay que entrenar para notar resultados?

“Quiero empezar a entrenar, pero no tengo tiempo.”

Esta es probablemente una de las frases que más escucho.

Y muchas veces detrás de ella hay una idea equivocada: pensar que, si no puedes entrenar 5 o 6 días a la semana, no merece la pena empezar.

La buena noticia es que no necesitas entrenar todos los días para notar resultados.

 Entonces, ¿cuántos días hay que entrenar?

No existe un número mágico que sirva para todo el mundo.

Depende de tu nivel, de tu objetivo, de cuánto tiempo lleves sin entrenar y, sobre todo, de lo que puedas mantener en el tiempo.

Pero para muchas mujeres, 3 entrenamientos de fuerza a la semana son una muy buena frecuencia para empezar a progresar.

Y si ahora mismo tres días te parecen demasiado, empezar con dos también puede ser un buen punto de partida.

Porque hay algo mucho más importante que entrenar muchísimo durante dos semanas:

¡poder mantenerlo durante meses!

¿Por qué no hace falta entrenar una hora?

Porque la duración del entrenamiento no es lo único que importa.

Un entrenamiento bien estructurado, con ejercicios adecuados y una progresión lógica, puede ser mucho más útil que pasar una hora haciendo ejercicios sin saber muy bien qué objetivo tienen.

Además, si tienes trabajo, hijos, casa, compromisos y una vida más allá del gimnasio, pretender entrenar durante una hora todos los días probablemente no sea demasiado realista.

Y si el plan no encaja con tu vida, tarde o temprano acabarás dejándolo.

 ¿Y cuánto tiempo necesito por sesión?

Depende del entrenamiento y de tu nivel.

Pero no necesitas empezar con sesiones largas.

Puedes hacer un entrenamiento completo en 20 o 30 minutos si está bien planteado.

De hecho, empezar con sesiones cortas puede ayudarte a crear el hábito y evitar esa sensación de “no tengo tiempo”.

 ¿Cuándo empezaré a notar resultados?

Aquí también hay que tener paciencia.

Puedes notar mejoras relativamente pronto en aspectos como la coordinación, el control de los ejercicios o la sensación de fuerza.

Los cambios físicos necesitan más tiempo y dependen de muchos factores: entrenamiento, alimentación, descanso, genética, edad y punto de partida.

Por eso no te recomiendo medir tu progreso únicamente mirando la bascule:

  • Quizás notas que haces un ejercicio que antes no podías hacer.
  • Que utilizas más peso.
  • Que subes unas escaleras sin cansarte igual.
  • Que tienes más estabilidad.
  • Que te ves diferente delante del espejo.

**Todo eso también son resultados.**

Lo importante no es entrenar mucho. Es entrenar con sentido.

Si tienes poco tiempo, aprovéchalo.

Un plan claro te permite saber qué hacer, evitar perder tiempo buscando entrenamientos y progresar sin tener que estar pensando cada día qué toca.

**Tres días a la semana pueden parecer poco. Si los mantienes durante meses, pueden cambiar mucho más de lo que imaginas.**

Brazo:

En el centro del músculo biceps, es decir, a media distancia entre el codo y el hombre.